Las Características de los Gobiernos del Dr. Joaquin Balaguer

Su esquema es simple relativamente: Consistió en reducir todos los gastos corrientes, a través de una estricta política de austeridad, a fin de incrementar el ahorro centralizado del Estado para acumular fondos convertibles en capital fresco para la inversión pública.

Obviamente, esta inversión pública estaba fuertemente centralizada en su persona, que lo convertía en una figura necesaria por las obras de infraestructura que creaba.

Además, con ello creaba una casta de contratistas que eran capaces de dar la vida por él, aunque llegó a decir que «la corrupción era tan grande que sólo se detenía en la puerta de su despacho».

El último de sus grandes proyectos fue el Faro a Colón, un monumento faraónico a Cristóbal Colón en Santo Domingo de Guzmán que erigió en 1992 a pesar de las críticas y del alto costo para conmemorar la Celebración del V Centenario del Descubrimiento de América.

Políticos y observadores de la historia dominicana también critican el ambiente de represión política y censura que se dio cuando Balaguer ocupó el poder, sobre todo durante el gobierno de los doce años, y los vínculos estrechos que tuvo con el régimen trujillista de (Rafael Leónidas Trujillo) antes de convertirse en uno de los caudillos más significativos de República Dominicana.

Fue objeto de fascinación e incluso de inspiración literaria como es el caso del personaje de ficción de la novela «Los que falsificaron la firma de Dios» del escritor dominicano Viriato Sención. Asimismo aparece en «La fiesta del chivo» del peruano Mario Vargas Llosa.

Entre los lemas de campaña de su partido se encontraban, «Lo bueno no se cambia»(1974-1978) «Cuatro años más y después hablamos» (1990-1994) «Y vuelve y vuelve Balaguer»(1982-1986) «Y sigue y sigue Balaguer» (1994-1998), «Lo que diga Balaguer»(1994-1998) y » Adelante compatriotas, a paso de vencedores»,entre otros.

Su legado en República Dominicana es contradictorio. Mantuvo una relativa estabilidad política y económica en el país por muchos años, centralizó todas las decisiones gubernamentales y lanzó programas masivos de construcción de carreteras, puentes, hidroeléctricas y monumentos, con la intención clara de que su impronta personal quedara marcada en piedra -aun y cuando las clases más pobres continuaran sumidas en la miseria.

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